Uncategorized

No todo…

Últimamente he notado como a través de las redes sociales se dan a conocer casos en los que se ve denigrada la dignidad humana, de muchas formas y eso, en mi opinión ha hecho que el público se vuelva sensiblero. No me lo tomen a mal, está muy claro que la sociedad está cada vez más y más podrida, pero vamos, no todo lo reprobable que suceda es una ofensa.

Muchas de las cosas jodidas que suceden, son hechas por personas que ni siquiera están conscientes de lo que hacen o de cómo pueden sus acciones repercutir en otros seres, humanos, animales o el medio ambiente. Es simple. Una persona que nunca aprendió a ser un buen ciudadano, no podrá jamás enseñar a ser un buen ciudadano a su descendencia. Por eso no creo que el ofensor con el que nos topamos en la calle pasándose un alto sea 100% culpable de su inconsciencia ciudadana, aunque eso no le quita lo imbécil, que eso si es por cuenta propia.

La discriminación es una conducta adoptada, si aprendiéramos desde chicos que todo tipo de personas somos básicamente iguales, muchos tragos amargos se evitarían. Lo aprendemos porque es socialmente aceptado ser un marginador social. A los niños se les enseña que “a las viejas hay que tratarlas duro, porque así les gusta”, a las niñas “los hombres son unos pendejos”. A los blancos, que los negros o indios son inferiores. A los cristianos, que los musulmanes son terroristas. A los altos, que los más bajos son un chiste. A los delgados, que los gordos son desagradables. A los ricos, que los pobres son materia explotable, porque “con dinero baila el perro”. Y en general, a los humanos, que matar a otros animales está bien porque sino, nos moriríamos de hambre.

Así que desde muy jóvenes se nos enseña algún tipo de abuso, el pez grade se come al chico, dicen por ahí. Es una verdad incómoda. No me voy a poner idealista, pero qué diferente serían las nuevas generaciones si a los que les toca educarlos fueran conscientes de la evolución del abuso y la discriminación, y sus efectos a largo plazo. Sin embargo, penosamente dudo que, al menos hablando de mi generación, alguien se preocupe por homogeneizar al mundo.

Todos esos vídeos e imágenes que vemos en internet sobre alguien abusando o marginando a otro ser, no es nada nuevo, sólo que ahora es público y más que eso, masivo.

Aun así, he de decir, que debido a lo anterior, las prioridades cotidianas han cambiado. A veces la línea entre el abusador consciente e inconsciente es tan delgada que apenas se puede distinguir y aunque es un grave problema social, no todo es racismo, sexismo, clasismo, abuso ni especismo. No todo es un concepto, es una realidad cruda, y el gobierno y la sociedad no son culpables de todo. Somos nosotros, porque aun sabiendo que podemos ejercer algún cambio, hacemos nada plena y conscientemente porque nos vale madre el mundo.

Así que si no hacemos algo, no vale quejarse.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s