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Lilian.

Me late el lado derecho de la cabeza todos los días. Me tiembla el párpado constantemente y de tanto voltear los ojos y hacer muecas, tengo atrapado detrás del globo ocular un lente de contacto. Esta terrible gastritis crónica, me provoca un dolor indescriptible. Estoy perdiendo cabello y mis pies están destruídos por el calzado que uso todos los días, tanto que ya no parecen los de una mujer. Me tomo un litro de clorofila y me levanto a las 3 am. en punto. El proceso para convertirme en Lilian, no es sencillo.

“Sí merezco abundancia” y haré lo que tenga que hacer por conseguirlo. Pongo en mi rostro la base, me hago las cejas, pinto mis labios. La piel la tengo demasiado grisácea últimamente, y los ojos más rojos, pese a que uso gotas. Pero no me preocupo, el foco de atención siempre está en mis pechos y mis largas y rojas uñas. Tomo la peluca rizada que tanto me gusta y la peino para lucirla como solo yo puedo. Calzo mis 12 centímetros de tacón en piel de reptil mientras el reloj marca las 7 am. en punto. Estoy lista. De Sol, alguien más se encargará. Para mí el único sol que ilumina mi vida, es él.

Doy pasos duros y apresurados para que se note quién llegó, y se sienta la presión de mi presencia, pero no hay nadie. La constante peste es por mucho más aguda esta mañana, la cual de pronto se tiñe de negro, y una fuerza desconocida irrumpe el lugar haciendo estallar los cristales de las puertas y ventanas, y un fuerte viento entra, esparciendo las cartas de renuncia a lo largo de todo el espacio de trabajo donde solo hay moscas y restos de comida putrefacta.

Moscas gordas y negras vuelan en nube sobre un círculo de velas al pie del baño. En el centro hay un corazón que late y emana sangre. Y de pronto, una presencia se descubre la cara y ahí está Joan, quien me invita a tomar el corazón, el cual sostengo, tibio y sangrante. Joan ríe, se aleja y yo experimento el dolor más crudo de todos; mis pies se funden con la piel de reptil de mis tacones y desde dentro de mi piel emergen filosas escamas verdes que se funden con las de mis zapatos. Una larga cola brota al final de mi espalda y de entre mis omóplatos un par de alas se extienden. Termino de perder lo que me quedaba de cabello. Ahora mis ojos son de un rojo brillante y mi visión es tan perfecta como mi olfato, los cuales me ayudan a descubrir debajo de los escritorios, los cuerpos muertos de mis ex empleados.

Repto hacia ellos y devoro sus restos. Ahora estoy más fuerte que nunca y puedo despegar cual dragón y es cuando Joan reaparece frente a mi. Ondea un fajo de billetes con el que me hipnotiza para ir hacia él, mi única luz y mi único señor. Frente a frente, pone su mano derecha en alto, levantando el dedo medio e índice, obligándome a reverenciarme y a ponerme instintivamente bajo ella. Cuelga en mi cuello las llaves de San Pedro, las del cielo y del infierno, monta sobre mi y volamos más allá de los cerros, atravesando tempestades y rayos de un voltaje al que somos inmunes…
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Entonces suena la alarma. Me dormí con los contactos puestos, tengo los ojos muy rojos y me arden con la luz, además lo que pensaba eran escamas, en realidad son pedazos de vidrio de la botella que rompí anoche y que no me acuerdo así fue porque estaba muy borracha. Joan me estresa al nivel que me he dado por beber de 3 a 5 días por semana. No he visto a Solecito desde hace aproximadamente 4 días. Debo dejar de hacer el ridículo en las fiestas de empleados. Lo bueno que en el centro de la mesa aún quedó un poco de pizza en forma de corazón, aunque con algunas moscas merodeando, creo que el ardor es hambre.

Me pongo en pie, me quito los pedazos de vidrio y me pongo algo de vodka de otra botella para desinfectar las heridas. Son las 7 am. y estoy lista. Llego a la oficina caminando con firmeza, haciendo sonar mis tacones, pero solo me pintan el dedo. Llego a mi lugar y ahí está Joan, sentado en mi silla, acompañado por dos abogados.Tienen mi carta de renuncia y una Parker. Y es ahí cuando comprendo todo y la verdadera pesadilla comienza…

Creo que a partir de ahora la vida de Solecito va a estar un poco nublada.

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