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Lovers vs. Fighters

¿Cuándo fue la última vez que hiciste el amor?

 

Hace unas semanas andaba toda cheesy pensando en eso. No le quito el crédito a nadie con quien haya tenido “algo” pero lo cierto es que creo que fue hace un chingo. En serio, tanto que ya ni siquiera me acuerdo qué fue lo que sentí en ese momento, pero por el contexto supongo que estuvo bien. Además era muy joven y la neta no sabía ni siquiera bien de qué se trataba el amor. Como siempre digo, entiendo mejor el amor cuando no ejerzo, al menos el romántico. Y qué bueno, porque sospecho que es algo a lo que no se le debe razón, solo sentir.

Lo que sí recuerdo es esa extraña sensación de querer fundirse con otro suavemente y ser testigo de como cada milímetro del cuerpo estalla hasta con la menor de las caricias. Es algo muy extraño y a la vez tan sublime, que con pocos se experimenta, es un placer tan selecto que no se comparte con cualquier amante bandido. A veces también pienso que un poco de esa pasión alocada que parte de un sentimiento de cohesión entre dos seres, lleva algo de canibalismo, como esa canción de Plastilina Mosh que dice:

Te quiero igual y
No sé ni como aguantar
Ni controlar mis deseos de morderte
En donde no te puedes mirar…

Hombres, oh los fucking hombres. No me malinterpreten, para mi los hombres son una especie maravillosa e incomprendida. Tengo un amigo que siempre me cuenta lo que pasa por la mente de los miembros del club de Toby y no puedo hacer más que sorprenderme por lo dual y contradictoria que puede llegar a ser la mente masculina y por más que lo intento, simplemente no puedo entenderla, o al menos no las cosas que me platica porque me parecen demasiado absurdas. En mi cabecita no entra que un vato solo busque sexo. En algún lugar del planeta seguro existe uno, no veinte, uno solamente que además de sexo también busque sentirse libre de ser raro, cursi y vulnerable al lado de alguien.

Me gusta pensar que ese sujeto existe. O quizás todos son así, pero no buscan ser raros, cursis ni vulnerables con casi ninguna mujer, porque al igual que nosotras, también buscan ese finísimo factor que hace diferente a un ser de la masa. Puede que esa respuesta llegue el mismo día que alguien decida compartir sus rarezas conmigo. Pero sobre eso aún no tengo las fuentes. Seguiremos informando.


 

¿Será que las mujeres nos volvimos crueles como mecanismo de defensa? ¿Será que los hombres se volvieron indiferentes porque en la sociedad patriarcal un hombre vulnerable no es digno de admiración y el “macho alfa lomo plateado todasmías” sí? ¿Será que algún día nos hallaremos de formas menos convulsas y en los dormitorios habrá mucho más que cogidas rápidas y simplonas con los calcetines puestos? ¿De qué depende que hombres y mujeres hallamos colgado los detalles y puesto los guantes con la guardia en alto todo el tiempo?

A veces me gusta fantasear. Pienso en mi yo de veintitantos, con ideas más claras sobre la vida, sobre lo que espero de mi misma y sobre todo lo que he aprendido a compartir. Me veo a mi, disfrutando lo que me tocó vivir y lejos de imaginar a un sujeto pornográfico “que me desbarate y que me de con el bate” (LOOOOOOL) imagino que algún día, tarde o temprano, llega alguien con un aroma dulce y propio, alguien que mira cálidamente y sonríe con sinceridad, que no busca la oportunidad, si no que deja que la oportunidad llegue. Que es él y ya, sin agenda, pero con huevos para dejar que la vida nos encuentre y entonces, en el mejor de los escenarios, fundirnos hasta que la punta de cada nervio de nuestros cuerpos estalle, en casi todos los contextos de la condición humana.

Mientras tanto, habrá que continuar siendo sin parar. Nacimos siendo y haciéndonos, y en teoría nunca deberíamos dejar ese proceso natural del ser por nada y mucho menos por nadie. Encontrarse al ser, y nunca perderse siendo lo que no sienta bien. Somos lo único y lo más valioso que tenemos, compartirlo es un privilegio para el receptor. Compartirse causa un bienestar extraño y una gran satisfacción personal, porque al final, somos y nada más, not lovers, not fighters, simples muestras de energía pura y universal que coexiste en armonía con todo lo que hay.

Espero no ser demasiado optimista con mis fantasías…

 

 

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