Uncategorized

Volver desde el reencuentro.

Después de muchos meses en los que pensé que no volvería a sentir mi voz y menos, poder plasmarla en un espacio seguro, heme aquí de vuelta. Leer de nuevo esa entrada en la que mandaba todo al infierno es agridulce, por diversos motivos, pero el principal radica en que no me hallaba cómoda en mi propia piel y por ende, todo lo que habita ese ecosistema, se repele a sí mismo, ya sea mi escritura, mis emociones, mis prioridades y todo lo que deseaba aventar al carajo ese día. La vida me sabía agria y se sentía peor. Pero como el cliché que es aquel dicho corriente que vive en toda cabeza y en todo hecho, el tiempo lo cura todo.

Y no por el tiempo per se. Si dejamos al tiempo correr y ya, no pasa nada, solo se nos va la vida dejando que se nos fugue ese inmaterial recurso que aglutina toda la existencia. Odiaba escribir acerca de mis emociones y cosas personales, pero, ¿de qué demonios puedo escribir entonces si no es de todo lo que percibo desde mi experiencia personal? Así que tomé distancia e hice un par de cosas de provecho antes de hacer las paces con todo lo que estaba tan acostumbrada a meter bajo el tapete. Digamos, unas vacaciones de mi proceder habitual para todo. Es cansado intentar salvar a todos cuando tú misma estás tan desconectada de ti y tus propias necesidades.

Tomé el control de mi vida de formas que nunca había hecho antes. Generalmente mis procederes incluían destruir cosas y escapar. Literal y figurativamente. Pero cuando no puedes escapar de ti, entonces hay que sanar y darle la vuelta, rodear los problemas aparentes y enfrentarlos con soluciones nunca antes experimentadas. Hay mucho que no puedo controlar de todo lo que me rodea, pero hay mucho más de ese gran universo que no se nota tan grande desde aquí, que sí. Así que pues eso, sigo en ese recorrido, cumpliendo metas personales, limando asperezas con aspectos de mi persona que odio reconocer que existen y reencontrando mi voz, personal, individual, profesional y creativa.

Sigo escribiendo esta historia todos los días, unos más decadentes y pastosos que otros, pero que no dejan de ser parte importante para construir aquellos otros días en los que me siento llena de vitalidad y ganas de seguir en este camino tan extraño que elijo caminar cada amanecer, aunque no salga de casa por semanas. Habrá momentos en los que decida solo cambiar de puntos geográficos, ver nuevos atardeceres caer tras de mi, tener nuevas anécdotas que resuenen entre carcajadas y más noches en las que un simple meme sea suficiente para dormir tranquila, a pesar de la pesadilla en la que se ha convertido la vida últimamente.

Este vuelve a ser mi sitio seguro, donde no tengo que aparentar nada, ni quedar bien con nadie, ni rendir explicaciones, a pesar de que a veces me atormenta pensar que alguien no deseado me halle y descubra todo lo que prefiero no decir en voz alta. Aquí es donde resido desnuda con mis pensamientos, aquí es donde quien sea pueda conocerme tal cual soy, sin filtros. Y eso me aterra demasiado, pero elijo hacerlo porque hay que quitarse las costras de encima para respirar si quiero vivir libre de tormentos provocados por la más cruel de los verdugos, y es ese personaje que lleva mi nombre y que están leyendo ahora…

Muchas gracias a todos los que no me han dejado sola en esto, abro mis líneas textuales una vez más, para ser de nuevo quienes damos sentido a lo aquí plasmado.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s